Reconocer los factores desencadenantes de las apuestas impulsivas puede marcar la diferencia. Estas son algunas señales comunes y cómo responder a ellas:
Señales emocionales
Los signos emocionales de los comportamientos problemáticos en las apuestas pueden variar ampliamente, pero a menudo incluyen la sensación de ansiedad o estrés por las actividades de apuestas. Además, ponerse a la defensiva cuando otros mencionan tus apuestas es otro indicador emocional importante de que la actividad puede estar causando un estrés excesivo o problemas en tu vida.
Señales de comportamiento
Los signos conductuales de apuestas problemáticas incluyen pasar más tiempo apostando del planeado inicialmente, lo que puede llevar a descuidar responsabilidades importantes como el trabajo, la escuela o los compromisos familiares. Además, las personas pueden recurrir a mentir sobre sus actividades de apuestas y a pedir dinero prestado para mantener sus hábitos de apuestas, lo que es un indicio más de los posibles problemas relacionados con el comportamiento de juego.
Señales financieras
Los signos financieros de apuestas problemáticas suelen manifestarse cuando se apuesta más de lo que uno puede permitirse perder, lo que puede llevar a utilizar los ahorros o el dinero destinado a las facturas para financiar las actividades de apuestas. Además, es posible que haya una tendencia a aumentar el importe de las apuestas para recuperar o aumentar la expectación, lo que agrava aún más la presión financiera.